
Sergio Espejo, el flamante ministro de Transportes ha señalado recientemente que sólo un bajo porcentaje de los buses puede utilizar la tarjeta de pago Bip, que es un elemento vital del Transantiago. Si las tarjetas no funcionan, los pasajeros tendrán que pagar con dinero, lo que hace más lenta la subida de éstos, y, peor aún, impedirá que hagan trasbordos sin tener que pagar dos veces...
Como si no fuera suficiente, no es el único problema del programa: los corredores necesarios para que los buses troncales operen eficientemente no existen, los paraderos no son los adecuados y los nuevos buses se han deteriorado durante el período en que han operado en rutas que no cumplían las condiciones requeridas.
Aunque los buses amarillos llegaban a todas partes casi sin requerir transbordos, producían una enorme congestión, pues la mayor parte de ellos pasaban por unas pocas calles centrales. Además, la cantidad de buses en operación no respondía a la demanda, por lo que era común ver buses casi vacíos avanzando lentamente, y retrasando a los demás, para tratar de conseguir algunos pasajeros antes de abandonar las zonas centrales de la ciudad. El gobierno de Lagos pensó ofrecer un servicio más rápido y cómodo, y que evitaría el traspaso de usuarios al transporte privado, lo que podría hacer colapsar la ciudad. Al mismo tiempo, se reduciría la contaminación con buses más avanzados.
Los problemas que se observan durante los últimos meses parecen mostrar que ninguno de esos objetivos se cumplirá. Los sufridos usuarios de la locomoción colectiva tardarán más tiempo en llegar a sus destinos, deberán hacer cansadores transbordos, irán en máquinas repletas y casi sin asientos. No tenía por qué ser así: en Colombia (donde impera un plan a escala reducida respecto al de Santiago) y en donde sí funciona perfectamente, un sistema similar ha funcionado bien y el público está satisfecho de sus servicios.
Las causas de los problemas son múltiples, entre ellos los pocos recursos destinados originalmente al plan y los cambios de responsables del Transantiago. Influyó también lo ambicioso del proyecto, que abarcó a toda la ciudad y no sólo a algunos recorridos.
En otras ocasiones en que Chile ha hecho reformas de envergadura, se han realizado marchas blancas, que permiten aprender de los errores y mejorar los procesos. Así ocurrió con la Reforma Procesal Penal, que comenzó en regiones y sólo al final llegó a la capital. Un sistema como el Transantiago podría haberse aplicado en una ciudad mediana, o en unas pocas líneas en Santiago. Además, se podría haber pensado en medidas complementarias, como la tarificación vial y un cambio bien planificado en los horarios de actividades.
El actual Gobierno ha heredado un problema que viene del anterior, pero aparentemente sólo ahora se han dado cuenta de los efectos que el potencial desastre del Transantiago puede tener sobre su popularidad. Por este motivo, en los últimos meses el Gobierno ha estado llano a entregarle recursos. Pero aunque se transfieran muchos recursos fiscales, habrá un período más o menos largo en que los usuarios del transporte colectivo sufrirán las consecuencias de antiguos errores.
enterate
Que mas viejo, sabe ese problema del transantiago me importa mucho, es mas en algunas clases de semestres pasados puse como ejemeplo el sistema implementado en Chile, (por eso eran mis preguntas acerca del sistema)pues no podia entender cual era el problema allá, despues de analizarlo mucho y esperando no equivocarme , me parece que el prblema es que santiago no estaba lista para ese nuevo sistema, y la forma en la que lo implementaron e demasiado ambisiosa ( por ejemplo en bogota se hicieron estaciones especiales, para no tener que agarle al conductor.. se pga a la entrada de la esracion, se toma el bus y ya.. es más alguna estaciones estan interconectadas de forma subterranea con otras para hacer mas facil el transbordo)... no se puede pretendre neviar aviones a una ciudad que no tiene aeropuertos.. primero se debe adecar el espacio y luego poner en marcha los palnes de movilidad vial. Bogotá no es una ciudad pequeña, y la poblacion de aqui es mayor a la de santiago, sin embargo el transmilenio ha funcionado bien ( por lo unico que nos quejamos es por el asinamiento en los buses...) pero mal que bien ha dado frutos, pero para llegar aqui se deruumbo media ciudad y luego se volvio a construir, no todo de una sino por etapas.. en el 2000 se empezo con la teoncalde la Caracas, y hoy ya hay 5 troncales y 8 portales, repartidos por toda la ciudad que permiten una mayor eficiencia del servicio, para el tema de los transbordos, en lagunas estaciones hay tuneles para cambiar de troncal, y en otros lugares existen otros tuneles en los que son los buses quiene cambian de troncal, ademas se implementaron lus buses alimentadores, que llegan a aquelos lugares a donde el transmileno no pueden entrar, lo que agilisa aun mas el sistema, facilitandonos la movilidad a cerca de 4 millones de bogtanos.. esto sin contar con que aun existen el sobre cupo en los buses normales y que en bogotá no hay metro (al contrario que en santiago), es por eso y por varias cosas mas que yo aunmme pregunto e que fallaron y lo pero porquè siguen fallando.. y es aqui donde toco un tema puntual, cuando inicio transmilenio, los tiqutes (que alla se llaman bip) eran gratuitos, paa aprender a manejarlos, pues es dificil cambiar la forma de pago de un momentoa otro.. y hoy viendo uncnal chileno, me entere que se pretende cobrar una multa para quienes no usen esta tarjeta...PloP¡¡¡ asi comop viejo...
pienso que el transantiago se lo debieron cranear otro poquito ma antes de ponerlo en marcha, hubiese sido bena idea, complementarlo con el metro de santiago.En Colombia se estan construyendo mas sistemas operativos en ocho ciudades, es imposible que a una capital como santiago le quede grande uno solo.. no cree??